RELATOS CORTOS PERO CURIOSOS

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Desde la Organización del Festival Aéreo Internacional de Motril, mostramos nuestro más sincero agradecimiento al Ejército del Aire por su ayuda y colaboración en la realización de esta sección.

La tradición y unión de los pueblos granadinos con la Aviación y el Ejército del Aire, son bien conocidos y Motril, no iba a ser menos. Que sea una ciudad pequeña no quiere decir que no tenga su propia historia aeronáutica. Y aquí os dejamos unos relatos para que podáis conocer un poco más los acontecimientos y hechos han sucedido a lo largo de los años.

El Primer globo: Un desastre.

Una de las primeras historias aeronáuticas en el pueblo de Motril y de la que se tenga constancia es también de las menos conocidas. Sucedió el 6 de enero de 1791, pasado el medio día. Donde una compañía de volantines, en la Casa de Comedias, llevó un globo para exhibirlo pero tal fue el miedo de la gente al ver el aparato, que salieron en espantada y 9 personas resultaron muertas por aplastamiento, quedando el evento como un completo fracaso. Afortunadamente, podemos considerar que éste, ha sido el único hecho aeronáutico con relación a Motril con víctimas mortales, ya que de todos los accidentes ocurridos en la localidad siempre han salido ilesos sus ocupantes hasta el día de hoy.

La Patrulla Atlántida hace escala en Motril.

La Patrulla Atlántida fue un vuelo realizado por tres hidroaviones Dornier Wal bautizados: Valencia, Cataluña, y Andalucía, que despegaron de Melilla el 10 de diciembre de 1926 y llegaron a Sta. Isabel (Fernando Poo-Guinea) el 25 de diciembre bordeando la costa occidental de África. Al mando de la Patrulla Atlántida estaba el Comandante Rafael Llorente.

El propósito del vuelo era militar, político y científico, sin concesiones a la brillantez deportiva. Los hidroaviones tenían como destino la Guinea Española y hasta ella debían volar en formación, sin separarse en ninguna de las nueve etapas en que se dividió el recorrido.La realización fue impecable y el día de Navidad, 15 después de su despegue de Melilla, los hidros llegaban en formación a Santa Isabel de Fernando Poo, capital de la colonia.

Tras un mes de vuelos exploratorios sobre la isla y el continente, la patrulla Atlántida emprendió el viaje de regreso, en el que se puso aún más a prueba a las tripulaciones y a los aparatos. Las tormentas y la fatiga de los motores no lograron en ningún momento deshacer la formación y los tres hidroaviones amaraban, de regreso a su base en el Atalayón, el 26 de febrero de 1927. Constituyeron las tripulaciones los pilotos, comandante Rafael Llorente, capitanes Martínez Merino, Rubio García, Antonio Llorente y Jiménez Martín; los capitanes navegantes Teodoro Vives y Antonio Cañete; el fotógrafo capitán Grande, el sargento radio Navarro y los soldados mecánicos Naranjo, Quesada y Madariaga.

De los tres hidroaviones, fue el Andalucía el que llegó al puerto de Motril el 6 de junio de 1927, tras el Raid Melilla – Guinea.

10 de febrero de 1937

Ese día fue derribado un Tupolev SB, conocido también como el Katiuska, que combatía para la República durante la ofensiva Nacional a Málaga, en la zona conocida como Haza del Moro. Lo que sería en la actualidad la vega existente entre el Puerto de Motril y la cercana población de Torrenueva.

Tras el derribo, el piloto ruso, Fiodor Oproshenko, intentó quemar el avión para que no cayese en manos enemigas pero su encendedor no tenía gasolina por lo que tuvo que huir a las líneas republicanas.

Debido a esto, el avión fue desmontado y trasladado al aeródromo de Tablada, (Sevilla), para exhibirlo como trofeo.

Accidente de un avión Aisa 115 E.9

La prensa de la época se hacía eco de la noticia. Diario ABC, 27 de octubre de 1961.

Accidente de un Mirage F-1